A la composición de las gigantes bolas de residuos no biodegradables que ya llegaban a la red de saneamiento de Edar Bens, ahora se les suman los guantes y toallitas que la gente deposita de forma incorrecta en el inodoro.

“Todo eso encarece la gestión unos 300.000 euros al año”, comenta el responsable de esta estación de aguas residuales coruñesa, Carlos Lamora.

Las televisiones nacionales se han hecho eco de la situación, entre ellas el programa de informativos de Telecinco.