Los conocidos como monstruos de las cloacas -bolas de desproporcionado tamaño hechas de toallitas, compresas, bastoncillos y, desde hace un año y medio, también de mascarillas y guantes- crean atascos en la red de saneamiento de A Coruña.

En la depuradora de Edar Bens han notado un aumento del 20% de residuos entre 2019 y 2020. “Estamos recogiendo unas 2,5 toneladas al día”, afirma Carlos Lamora, director de la Edar Bens. En esta estación que presta servicio a más de 450.000 personas de A Coruña y su área metropolitana, antes de la crisis sanitaria se recogían 800.000 kilos de residuos al año, una cifra que aumentó hasta el millón el año pasado.

Monstruo de las cloacas en Edar Bens, A Coruña

Monstruo de las cloacas en Edar Bens, A Coruña

“Esos elementos lo que hacen es acumularse y crear madejas de muchas toneladas de peso. Al girar las bombas y otros dispositivos que tenemos en la planta, provocan atascos y roturas”, añade Lamora. Lo que, en definitiva, supone un coste económico añadido en el tratamiento de los residuos. “Todo eso encarece la gestión unos 300.000 euros al año”, añade el responsable de esta estación de aguas residuales coruñesa.

Los medios se han hecho eco de este fenómeno, entre ellos nius Diario.